¿cómo debemos actuar en la vida? ¿qué es lo que esta bien o esta mal? ¿qué es lo correcto?
La tierra es un planeta habitado por mundos... muchísimos mundos a los que se les llama seres vivos y mas concretamente seres humanos.
Todos somos a la vez iguales y a la vez distintos.
Somos iguales porque estamos dentro del mismo “colegio” aunque en cursos distintos, iguales porque tenemos en común el hecho de ser humanos y aunque en distintas intensidades experimentamos los mismos sentimientos, amor, odio, miedo, rencor, empatía, alegría, esperanza, ilusión etc.
Iguales porque estamos compuestos de la misma materia.
Pero tambien somos diferentes... diferentes culturas, diferentes experiencias vividas y por vivir, diferentes maneras de asimilar, procesar y digerir lo que vivimos, sentimos o aprendemos etc etc..
El actuar “correctamente” en la vida, es algo ambiguo, salvando las leyes generales de la naturaleza y el respeto mutuo por las demás personas y por lo que nos rodea.
Actuar correctamente supone actuar de acuerdo con uno mismo y en la conciencia de ser consecuentes de nuestros propios actos.
Cuando conseguimos esto, nos encontramos en nuestro punto de equilibrio, el cual puede distar mucho de una persona a otra aunque eso realmente no importa.
Lo que si realmente es importante es saber “jugar” .
Saber jugar al juego de la vida sin saltarse las “reglas”.
Saber ajustar nuestro punto de equilibrio al punto de equilibrio de los demás por mucha que sea la lejanía entre los diversos puntos con los cuales topamos dia a dia.
Y verdaderamente eso, a pesar de no ser sencillo, tampoco es tan complicado.
El problema real es que a lo largo de nuestra vida perdemos nuestro propio punto de equilibrio en muchas ocasiones.
La vida transcurre y nosotros vamos sumando vivencias.
En ocasiones evolucionamos y otras veces reculamos marcha atrás ... con lo cual con mucho esfuerzo acabamos volviendo a nuestro último punto de partida y a veces mas atrás.
Y ese punto de equilibrio al que tanto nos cuesta llegar no logramos mantenerlo mucho tiempo.
Se nos escapa de las manos como una pelota impregnada de aceite...
A veces rebota lejos y a veces se clava en el suelo al igual que “ la espada del rey Arturo” y no hay Dios capaz de volverla a levantar.
Nos pasamos la vida buscando ese punto de equilibrio ya sea consciente o inconscientemente.
Nos cegamos en ello sin darnos cuenta de que mientras mas nos cegamos mas nos alejamos.
Si ya el punto de equilibrio entre dos o mas personas puede llegar a tener una importante aunque no insalvable distancia , el punto de desequilibrio de una persona concreta crea un mas o menos largo y determinado alejamiento entre la persona y ese punto ahora perdido y una distancia casi siempre insalvable entre ese punto de desequilibrio y el punto equilibrado o no de los demás.
Quizás seria buena idea que los “iluminados” de este planeta hicieran un sobre esfuerzo y pusieran de acuerdo sus puntos estén donde estén en equilibrio o desequilibrio, para hacer funcionar al unísono sus cabezas pensantes y crear un “GPS” con el cual poder circular en nuestro interior sin necesidad de perdernos tantas veces en los abismos y agujeros negros de nuestras entrañas.
Aunque puede que tal vez... ese GPS lo tengamos ya creado, quizás ya lo llevemos instgalado y de ser asi la cuestión sería ¿dónde esta? ¿cómo funciona? y ¿por qué no nos educan desde ahí?